La leche y sus productos derivados forman parte importante de las dietas occidentales.
Muchos alimentos comunes se producen a partir de leche, tales como: quesos, yogur,
mantequilla, helados; incluso snacks y muchos productos de pastelería.
Hoy en día existe curiosidad en reemplazar los alimentos lácteos por mejores opciones. Y
es que hace algunos años se está estudiando acerca de los peligros del consumo de leche
animal, y la verdad es que, hay muchas razones por las que sería bueno reemplazar la
leche de vaca:

1. Alergias: 2-3% de los niños menores de tres años tienen alergia a la leche. Esto
puede causar una serie de síntomas como urticaria y malestar estomacal, hasta la
anafilaxia grave. Esta alergia es provocada principalmente por la caseína, una
proteína a la que el cuerpo puede responder alertando al sistema inmune.
2. Intolerancias: al rededor del 75% de la población mundial no produce suficiente
lactasa, la enzima necesaria para digerir el azúcar de la leche o lactosa. La
intolerancia se manifiesta con síntomas como hinchazón, gases y diarrea. Solo el
25% de la población ha podido adaptarse genéticamente para tomar leche en edad
adulta.
3. Contaminantes: la producción industrial de la leche puede hacer que ésta presente
sustancias tóxicas como hormonas, pesticidas y antibióticos, que pueden alterar el
sistema hormonal y digestivo de muchas personas.
4. Consciencia animal y medio ambiental: la ganadería industrial involucra, en su
mayoría, maltrato animal y contribuye en más de un 18% al calentamiento global,
razón por la cual muchas personas han preferido optar por dietas vegetarianas o
veganas, que excluyen leche y otros productos animales.

Diferencias nutricionales claras
Existen 3 tipos de bebidas vegetales: las elaboradas a partir de semillas almidonadas (que
poseen principalmente almidón o carbohidratos), las elaboradas a partir de semillas
oleaginosas (que aportan principalmente grasas) y las elaboradas a partir de legumbres
(que aportan proteínas y carbohidratos, principalmente). Su elaboración se realiza batiendo
o exprimiendo la semilla junto a agua y luego filtrando para que se genere una bebida
blanca y homogénea, parecida a la leche.

Ahora, veamos los aportes de calorías y macronutriente de ambos tipos de leches para
entender si la leche vegetal puede reemplazar la leche animal a nivel nutricional:
Una taza de leche entera de vaca aporta, en promedio: 146 calorías, 8 gramos de grasa,
8 gramos de proteína y 13 gramos de carbohidratos.
Una taza de leche de semillas almidonadas (arroz, avena, etc.) aporta, en promedio:
120 calorías, 2,5 gramos de grasa, 1 gramo de proteína y 23 gramos de carbohidratos.

Una taza de leche de semillas oleaginosas (almendra, coco, linaza, cáñamo etc.)
aporta, en promedio: 60 calorías, 2,5 gramos de grasa, 2-5 gramo de proteína y 8 gramos
de carbohidratos.

Una taza de leche de legumbres y pseudolegumbrs (soya, quínoa): 109 calorías, 5
gramos de grasa, 7 gramos de proteína y 8 gramos de carbohidratos.
En resumen y nutricionalmente hablando, la leche entera animal es mucho más nutritiva y
balanceada que la leche vegetal, pues contiene un poco de casi todo lo que necesitamos.
La leche de soya podría ser una excepción, pero tiene el conveniente interferir de forma
importante en el sistema hormonal, debido a su contenido de pseudo estrógenos y su
aporte de ácidos grasos pro-inflamatorios.

Es esencial saber que la composición de nutrientes varía dependiendo de la alimentación y
crianza que recibió el animal, especialmente cuando se trata de los componentes grasos
(ácidos grasos y vitaminas liposolubles), que la leche vegetal no alcanza a imitar sobretodo
si se trata de un animal que ha sido criado con su alimentación original y vivido al exterior.
Sin embargo, debemos pensar que la mayoría de los lácteos que tenemos al alcance hoy
en día son de origen industrial. Por tanto, si hacemos un balance, en muchos casos, será
mejor optar por suplir los lácteos con una dieta equilibrada, intentando consumir calcio,
proteínas y ácidos grasos saludables de productos vegetales, como almendras, coco, hojas
verdes y legumbres.

Lo recomendable siempre es tomar una alimentación en equilibrio con nuestra fisiología y
con el planeta, conociéndonos y respetándonos por sobre todo.
Por eso, las leches vegetales son una excelente opción. Lo importante es saber seleccionar
una de buena calidad. En el mercado chileno existen un montón de opciones; puedes
encontrar en versión líquida o en polvo. Te recomiendo descartar las que contengan azúcar,
espesantes, saborizantes y otros químicos.

Por eso, yo siempre recomiendo las leches vegetales de Aquasolar.cl, que son muy
naturales, además riquísimas.

Un saludo!

Daniela Enríquez
Nutricionista Funcional y Health Coach
www.nutricionbioactiva.cl