Marcos Antonio Juárez Oropeza, investigador del Departamento de Bioquímica de la Facultad de medicina de la UNAM, señala en sus investigaciones del año 2018, cómo la spirulina ha beneficiado a personas con desnutrición gracias a su alto nivel de proteínas (correspondiente al 60% del peso corporal respecto a la spirulina en estado deshidratado), a los aminoácidos necesarios, ácidos grasos esenciales para una nutrición optima, también incluye al complejo de Vitaminas B, a su capacidad como antioxidante gracias al contenido de selenio y sus componentes como clorofila, retinoides, tocoferoles y ficocianica.

¿Pero qué tiene que ver esto con la depresión? Según las investigaciones el científico mexicano describe a la Spirulina no sólo como un alimento perfecto para nutrir el organismo, sino también aminora los daños por estrés oxidativo y psicológico. El primero se refiere al desarrollo de los síndromes metabólicos, mientras que el segundo se asocia directamente a la ansiedad y la depresión, y en ambos trastornos la Spirulina seria un excelente suplemento para complementar los tratamientos médicos tradicionales.

Diversos estudios epidemiológicos han encontrado menores niveles sanguíneos o de ingesta de algunos micronutrientes, como vitaminas o minerales, en pacientes con depresión, en comparación con pacientes sanos. En concreto, en los niveles de vitaminas del grupo B, vitamina D, o en los niveles de magnesio, calcio o zinc.

Los estados depresivos suelen ser complicados de tratar cuando se vuelven crónicos, o bien cuando la persona lleva tomando medicación durante mucho tiempo. De ahí que sea tan importante intervenir lo más pronto posible para evitar que la tristeza, la ansiedad o el desánimo se vuelvan persistentes y terminen por impregnar el día a día de la persona afectada.

No obstante, no hay que esperar a que la situación se nos vaya de las manos para poner en marcha buenos hábitos y estrategias que nos ayuden a sentirnos mejor. Cuidarnos tanto a nivel físico como mental debe ser una de nuestras prioridades, incluso un complemento de la terapia o tratamiento que estemos recibiendo.

Por otro lado, existen muchas teorías sobre la etiología de la depresión. Por ejemplo, se sabe que está influenciada por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, inmunológicos y bioquímicos. Y aunque algunos de estos factores sean considerados como inmutables, existen otros en los que sí podemos intervenir como los relacionados con el estilo de vida, por ejemplo, la dieta y la nutrición, y es en la nutrición, donde podemos generar el cambio tomando decisiones sobre nuestra alimentación y debida suplementacion. 

Es por esto que la Spirulina es ideal para complementar los tratamientos psicológicos a los cuales se someten las personas con depresión, ya que es una alternativa natural y rica en proteinas, un plusque pocos suplementos vitaminicos encontramos normalmente en el mercado, no tienen.

 

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