Como dijo una vez Hipócrates: «Deja que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu comida». Aunque esta afirmación es controvertida, su esencia parece cierta hoy en día: las personas buscarán alimentos que nutran tanto física como mentalmente.

Debido al impacto significativo del covid-19 en el bienestar físico y mental de muchas personas, existe un interés creciente en comer alimentos que tengan propósitos relacionados con la salud.

Impulsores de la inmunidad

Los alimentos no solo se valorarán para evitar el hambre, el futuro de la comida y la bebida se inspirará en el mercado de los suplementos, llamando la atención sobre el papel que desempeñan los ingredientes específicos para mejorar la salud y el bienestar en general.

Según Market Research, más del 50% de los consumidores informaron haber tomado más suplementos para apoyar la salud de sus defensas en 2020. Este creciente interés en la salud inmunológica seguirá siendo uno de los principales objetivos de la industria de la salud y el bienestar en 2021. En lugar de centrarse en tratar las enfermedades, muchos consumidores se esforzarán por prevenirlas mediante un sistema inmunológico fortalecido.

En respuesta a esto, la industria alimentaria tomará nota y apostará por la creación de productos enriquecidos que pueden apoyar la función inmunológica y la salud en general, como zinc, selenio, vitamina C y vitamina D.

Además, las ventas de remedios alternativos han aumentado y se espera que sigan aumentando en 2021, como demuestra Research and Markets. La baya del saúco, la equinácea, el astrágalo, la cúrcuma y el jengibre son algunos de los suplementos herbales más vendidos que se dice que ayudan a estimular el sistema inmunológico

Asimismo, se prevé que los ingredientes con un propósito específico estarán a la vanguardia de la industria alimentaria. Ejemplos de ello son agregar aceite de oliva para apoyar la salud del corazón, vitamina C para estimular el sistema inmunológico o probióticos como la kombucha para promover un sistema digestivo saludable.

Aunque estos productos generarán expectativa, faltan las investigaciones que los respaldan. Hasta la fecha, no existen alimentos, nutrientes, hierbas u otros suplementos probados que puedan prevenir o curar una enfermedad, como el covid-19, como demuestra un estudio publicado en ‘Nutrition Reviews’. Dado el creciente interés de los consumidores por la honestidad y la transparencia, las empresas deberán tener cuidado con sus mensajes y evitar hacer declaraciones de propiedades saludables que no estén respaldadas por la ciencia.

Salud mental

Como era de esperar, se ha convertido en una prioridad para la mayoría de la población. Si bien la comida por sí sola no puede tratar ni curar la depresión, la ansiedad o el estrés, consumir una dieta en su mayoría mínimamente procesada, rica en una variedad de nutrientes, puede ayudar a mantener la salud mental, tal y como defiende un artículo de ‘British Medical Journal’.

Las dietas ricas en antioxidantes, vitaminas (B), minerales (zinc o magnesio), fibra, grasas saludables (por ejemplo, los omega 3) y otros compuestos bioactivos, como los probióticos, se han relacionado con un mejor bienestar mental, como recoge ‘Psychosomatic Medicine’.

En 2021, notaremos que más empresas de alimentos y bebidas presentarán productos que contienen estos ingredientes con énfasis en reducir el estrés y mejorar el sueño, lo que también está relacionado con una mejor salud mental.

 

 

 

 

*Fuente : Patricia Matey, Alimente. el Confidencial .