Una investigación de Cruelty Free International ha revelado el horrible sufrimiento y la crueldad que soportan los animales en Vivotecnia, una instalación de pruebas contratada en Madrid.

Se publicaron imágenes encubiertas de «crueldad y abusos injustificados» tomadas en una instalación de experimentación con animales en España, la que anteriormente había obtenido fondos de la Unión Europea y las autoridades españolas para proyectos, en medio de peticiones para el cierre del centro.

Vivotecnia, una organización de investigación por contrato con sede en Madrid, lleva a cabo experimentos con una variedad de animales, incluidos monos, perros, cerdos pequeños, ratas, ratones y conejos para las industrias biofarmacéutica, química, cosmética, tabacalera y alimentaria. CFI señaló que las imágenes fueron tomadas por un denunciante que trabajó en las instalaciones entre 2018 y 2020. El material parece mostrar animales alojados en áridas condiciones, siendo objeto de burlas, golpes y sacudidas, además de ser heridos sin la anestesia suficiente o sin anestesia alguna.

Las imágenes, publicadas por Cruelty Free International (CFI), parecen mostrar a los técnicos sacudiendo y balanceando ratas vigorosamente para aturdirlas antes que se les administre la dosificación. También se muestran el uso de tijeras para decapitar roedores jóvenes, y se vio a conejos luchando con sus dispositivos de sujeción, cayendo y sufriendo lesiones. Se ven perros que son recogidos por la nuca y arrojados a cajas o jaulas.

El director ejecutivo de Vivotecnia, Andrés König, negó categóricamente que existiera una cultura de abuso de los animales utilizados en experimentos en Vivotecnia. “Trabajamos en todo momento para garantizar la calidad de nuestro trabajo, siempre teniendo en cuenta el bienestar animal”, señaló en un comunicado enviado a The Guardian.

Algunos de los casos más gráficos de crueldad incluyen a ratas plenamente conscientes a las que se les extrae sangre de los ojos, lo que CFI describió como un procedimiento generalmente “fatal” destinado a realizarse bajo anestesia. En otro incidente, se ve a un miembro superior del personal dibujando una «cara» en los genitales de un mono macho que había sido inmovilizado en una mesa, mientras otro miembro del personal recolecta sangre de su pie.

Según CFI, los animales tampoco fueron monitoreados en todo momento (el personal trabajaba de 8 am a 5 pm los días de semana y menos horas los fines de semana), esto provocó la muerte de varios animales. CFI dijo que el denunciante informó de sus preocupaciones al personal superior, pero que no se tomó ninguna medida.

Las imágenes parecen mostrar prácticas que contravienen la legislación española y la de la UE – directiva 2010/63- que, entre otras cosas, “exige que el sufrimiento en los animales utilizados en experimentos se mantenga al mínimo”, agregó CFI, organización que está realizando una campaña para el cierre de la instalación además de una revisión a las leyes de experimentación animal.

El veterinario Joan Antoni Fernández Blanco, que trabaja con el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, dijo que le sorprendió conocer las denuncias: «No conozco este caso específico, pero diría que es algo realmente extraño».

En España, cualquier experimentación con animales debe ser aprobada por un comité de ética, que a menudo incluye veterinarios e investigadores especializados en trabajar con animales de laboratorio. La legislación también establece que todo el personal que trabaje con animales con fines científicos debe tener una «formación previa adecuada».

Fernández Blanco contrastó las declaraciones de que el laboratorio en ocasiones había realizado procedimientos sin la anestesia adecuada con el requisito de minimizar el sufrimiento. Los animales siempre deben ser monitoreados, dijo, y, si es necesario, “hay que sacrificarlos si se considera que están sufriendo demasiado y ya no se pueden incluir en el procedimiento”. Añadió: «No es justificable permitir que un animal vivo sufra y no tomar ningún tipo de medida». Una vez que la fisiología de un animal se altera debido al estrés, los datos de prueba recopilados en ese animal son esencialmente poco confiables; en última instancia, lo mejor para los investigadores es garantizar el más alto nivel de bienestar animal o correr el riesgo de «usar muchos animales para nada», señaló.

En un comunicado, la directora de ciencia y asuntos regulatorios de CFI, la Dra. Katy Taylor, mencionó: “Este material audiovisual muestra una vez más el lado oscuro de las pruebas regulatorias de toxicidad en animales. La Comisión Europea nos dice que la directiva 2010/63 no solo protege a los animales utilizados en la ciencia, sino que también proporciona una estrategia para reemplazar la experimentación con animales. Sin embargo, no hace ninguna de las dos. Hay varios ejemplos de casos en los que los procedimientos se hicieron tan mal o el manejo fue tan malo que se violaron las directivas, pero también tenemos casos de crueldad y abusos injustificados».

CFI ha descubierto infracciones similares de leyes en otras partes de Europa, más recientemente en una instalación en Alemania.

Puedes ver la investigación aquí (Advertencia: imágenes muy fuertes).

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Fuente: ongteprotejo.org